domingo, 26 de julio de 2009

Con humilde decisión, y valiente determinación me reconozco de MADERA


Dios puso en el mundo vasos de oro, plata, madera y barro,
para que las almas los ocuparan de acuerdo al mérito de sus
propias acciones en vidas pasadas.

Si Dios endurece un corazón es para que se experimente
los efectos del mal y se pueda aprovechar la amarga experiencia
en la próxima encarnación.

Partimos usando cuerpos con mentes equivalentes;
primero cual vasos de barro, luego de madera,
plata y al fin de oro...

No hay comentarios: